Los criadores de caballos. La élite que gobierna el mundo

queen and charles

A estos imbéciles degenerados que te gobiernan, les llaman en ciertos circulos los criadores de caballos…. ¿ por qué será?

Pueblos escitas

Escitas (griego: Σκύθης Scýthēs o Σκύθοι Scýthoi) era el nombre dado en la Antigüedad a los miembros de un grupo de pueblos de origen iranio, caracterizados por una cultura basada en el pastoreo nómada y la cría de caballos de monta.

En un tremendo hilo de burbuja

http://www.burbuja.info/inmobiliaria/conspiraciones/527170-gerion-sacrificio-del-toro.html

Cklaudius comenta cosas como:

A pesar de todo, cabe hacer un último apunte en torno a este asunto. Muchos habrán advertido cómo hasta ahora he venido hablando del Sumo Pontífice como el futuro emperador “de facto”, si bien también he hablado del futuro Rey de Israel, aquel que en teoría habría de gobernar el mundo, a pesar de que ya sepamos que se trataría de una fachada, puesto que sería el Sanedrín, y por ende el líder del mismo, quienes realmente hubiesen de llevar las riendas. Sin embargo, cabe aclarar que no hablo del futuro Papa Negro como el tan debatido Anticristo sino como el más grande de todos los fariseos (literalmente), el supuesto guía espiritual de quien “realmente” habría de gobernar el mundo, que sería el Rey de Israel, el anhelado “mesías”. ¿Quién será este redentor corrupto, esta culminación del mal sobre la tierra? La respuesta a esta pregunta ya la di en la primera parte del trabajo, aunque es aquí donde procederé a explicarla en detalle. Por fin llegamos a la recta final, al hallazgo más inquietante. El futuro Rey de Israel es Felipe de Borbón, Príncipe de Asturias. Él es el Anticristo. Los que no hayan rechazado ya la idea, probablemente estarán preguntándose por qué. Lo cierto es que Felipe de Borbón es el heredero oficial con mayor legitimidad al Trono de Jerusalem (“mayor” porque hay muchos otros candidatos, pero según he podido comprobar, él sería el que procediera de un linaje más puro). Habrá quien diga en cambio que ese teórico derecho al Trono de Jerusalem por parte de Felipe de Borbón seguiría siendo en cualquier caso de origen “cristiano” y no “judío”, con lo cual no parecería tener ningún sentido decir que él habrá de ser el mesías de los Sabios Sion. Por el contrario, cabe aclarar que esto se trata de una confusión, pues tal como ya he probado sobradamente, los Sabios de Sion no serían realmente, a pesar de que pretendan pasar como tales, auténticos judíos, ya que ellos serían en realidad de origen babilónico, no buscando por tanto un “mundo judío”, sino un mundo babilónico. Esto significa que su “rey” no tiene que pertenecer a un linaje con derechos de procedencia judía, debiendo éste venir por el contrario de linaje jázaro babilónico. Hemos de centrarnos por tanto, en los principales linajes reales que hayan podido surgir de la antigua realeza jázara. Como ya expliqué antes, los jázaros eran en realidad lo mismo que los escitas. El principal linaje real con derecho divino que ha adquirido fama en el mundo entero, y que era, como ya se probara anteriormente, de origen escita, es el linaje merovingio, que como más adelante voy a demostrar, es de donde procede el actual derecho de Felipe al Trono de Jerusalem. Lo cierto es que los merovingios habrían proclamado antes de conocerse con ese nombre ser descendientes de Noé, viniendo de ahí realmente su “legítimo derecho al Trono de Jerusalem”, algo que más adelante se encriptaría con un pretexto cristiano. Lo cierto es que si era escita entonces esto es lo mismo que decir “jázaro”, por lo que, por esta razón, éste sería efectivamente el último linaje real puro procedente de Babilonia, y por tanto, el principal linaje de los Sabios de Sion. La cuestión es que, de acuerdo con la obra de M. Baigent, R. Leigh, y H. Lincoln, fue en honor al linaje merovingio por lo que se fundó la orden conocida como… el Priorato de Sion. Vaya, qué casualidad. ¿Alguien continúa albergando alguna duda de esto? Al parecer, según éstos, por esta razón el Priorato debía ser dirigido por un miembro del mismo linaje. Por contra, la gran mayoría de la gente piensa que el linaje merovingio fue interrumpido misteriosamente, no volviéndose nunca más a saber de él. La prueba de que esto no es así se halla en los Manifiestos Rosacruz, publicados entre 1614 y 1616, los cuales fueron redactados por un autor anónimo que ha sido identificado por su caligrafía como Johann Valentin Andrea, quien habría resultado ser Gran Maestre del Priorato de Sion. Esta carta contaba al mismo tiempo con el sello de la Corte del Dragón, cuyo origen se remontaría por lo menos a la época del siglo XV a.C. en el Antiguo Egipto, y que representa al viejo linaje (precisamente referido como la “Estirpe del Dragón”), procediendo del cartucho del faraón, al cual éstos habrían tenido acceso al haber sido éste usado de manera continuada, es decir, al haber sido heredado por descendientes del mismo. Dado que el Priorato de Sion habría sido fundado como guarnición privada del linaje merovingio, esto vendría a respaldar tanto el vínculo entre dicho linaje y la realeza babilónica, como la posterior continuación de éste, y sobre todo, el papel del Priorato como vehículo para su preservación. La cuestión es que más adelante, la principal dinastía relacionada con el Priorato habría sido la Casa de Anjou, entre cuyos principales derechos se hallaba especialmente el del Trono de Jerusalem. Tras la caída del reino, el linaje, de alguna manera, se dispersó. En 1269, la última heredera viva de la antigua reina era María de Antioquía, que reclamó el trono para sí, algo que fue denegado por la Alta Corte de Jerusalem (Sabios de Sion), viéndose forzada con ello a vender su derecho a la Casa de Anjou, que era la rama de la que se derivaba originalmente su derecho a dicho trono. Con esto, el derecho, por así decirlo, “volvió a casa”. Esto condujo a que en 1277 el legítimo derecho al Trono de Jerusalem fuese a parar a manos de Carlos, Rey de Sicilia, quedando vinculado desde entonces a la Casa de Anjou-Sicilia, linaje que emparentaría por otro lado con la Casa de Aragón, dando lugar a la Casa de Aragón-Sicilia. Por su parte, el linaje de Anjou-Sicilia continuó hasta que, a la muerte de Juana I de Nápoles, se produjo una escisión en la familia entre la línea mayor (Anjou-Sicilia, la más pura), y la línea menor (Valois-Anjou), con Carlos III a un lado, y Luis I al otro, respectivamente. Apenas dos años después, Carlos mató a Luis, si bien el linaje de éste continuó. Durante algún tiempo, ambas ramas discurrieron paralelamente, mientras que por su parte, la Casa de Aragón conservaba también parte de los derechos. A la muerte sin heredero de sangre de Juana II, Renato de Anjou heredó por testamento los derechos de ambas casas, volviendo a reunir en su persona la herencia al Trono de Jerusalem. Pero entonces estalló la discordia entre Renato I de Anjou y Alfonso V de Aragón, que reclamó ser el legítimo heredero. En cualquier caso, ambos tenían su parte de razón, por lo que reclamaron simultáneamente el trono. El mediador para “el restablecimiento de la concordia” en este conflicto fue, por cierto, un miembro de la familia Aycelin de Montaigut, quienes solían ostentar el título de cancilleres de la Casa de Anjou, debiendo ser con ello por tanto miembros destacados del Priorato de Sion. El linaje de Aragón continuó por su cuenta mientras que, tras la muerte de Renato, el legado de éste parecía incierto. Su heredero testamentario fue su sobrino, Carlos IV, quien a su vez le legó el derecho a su primo, Luis XI de Francia, de quien pasó a Carlos V, quien tuvo que enfrentarse a Carlos VIII de Francia, que también reclamó el derecho por guardar un parentesco más cercano con la familia de Renato, ya que era descendiente de Luis II de la línea menor de Valois-Anjou. Posteriormente, éste trataría de ser recuperado por Luis de Valois-Orleans, quien, al tratarse de un pariente demasiado lejano, no contaba con la suficiente legitimidad de sangre. Después de este galimatías, el derecho volvió a donde le correspondía, quedando en manos de Renato II, nieto del primero, que lo heredó por derecho. A partir de aquí el derecho quedó ligado a la Casa de Anjou, que siguió ostentando su propia mitad del trono. Pero entonces, en el siglo XVII, tuvo lugar un acontecimiento de suma relevancia. Ambos derechos volvieron a juntarse por un vínculo de sangre a través de un enlace entre la realeza francesa y la española, concretamente entre Luis XIV de Francia, “el rey sol”, y María Teresa de Austria, hija de Felipe IV de España, “el rey planeta” (cuánta humildad). Por supuesto, este enlace logró ser oficiado gracias a la mediación del siempre ubicuo cardenal Richelieu. Posteriormente, el nieto de esta pareja, que ostentaría los derechos de la Casa de Aragón, inherentes a la Corona de España, al mismo tiempo que también fuera duque de Anjou, se convirtió en el rey de España. Por esa razón Juan Carlos I de Borbón es según el protocolo más importante incluso que la reina de Inglaterra, pues pertenece a la rama europea de linaje más puro y consanguíneo. Así pues, su hijo Felipe, el actual Príncipe de Asturias, es el más legítimo heredero al Trono de Jerusalem por encima de todos los demás, pertenecientes a líneas derivadas más alejadas del tronco central. Él es el último de los escitas merovingios de origen jázaro babilónico: él será el Rey de Sion, aquél a quien se impondrá adorar como a un mesías. En los Protocolos se decía que el Rey de Israel debería ser una figura de virtudes envidiables, alguien a quien nadie pudiera rechazar. Felipe está oficialmente considerado como el príncipe “mejor preparado” del mundo, así como también uno de los más atractivos por la gran mayoría de mujeres, cumpliendo así con el perfil a la perfección. Recuerden que Lucifer era el ángel más bello del Cielo. Felipe es el Anticristo.

Príncipe de Asturias. Su Satánica Alteza.

– Felipe de Asturias, el ángel seductor. Él será adorado para que la gente acepte su inferioridad.

Pocos contendrán el impulso de reír ante estas afirmaciones. El futuro rey de España… ¿la encarnación del mal en la tierra? Habrá a quien le suene disparatado. Además, ¿cómo iba a ser España, de entre todas las naciones, de donde viniera el nuevo Rey de Israel? Para empezar, conviene destacar que desde el punto de vista histórico, esto no sería tan extraño, pues España es también el lugar donde más ha arraigado la orden de los jesuitas, la cual fue fundada por un español, y cuyo líder es el Papa Negro, que actualmente, también es español. La orden de los jesuitas está, al menos en sus círculos superiores, al servicio del plan de imposición de una religión y un estado únicos a nivel mundial, y es la principal institución dominada por los Sabios de Sion. Pero existe un dato mucho más importante, que es el de que España es la única nación sobre la faz de la tierra que contiene una construcción concebida a imagen y semejanza del Templo de Salomón. En efecto hablamos del opulento Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, construido por el antepasado del Príncipe, Felipe II. Por supuesto, aquél pertenecía a la Casa de Austria de los Habsburgo, con lo que no era Borbón, si bien su linaje estaba finalmente emparentado con el de la Casa de Francia dado que ambos eran en realidad de linaje real babilónico. En cualquier caso, la Casa de Habsburgo era igualmente merecedora del Trono de Jerusalem, dado que la Corona Española que ellos heredaron, al incluir los títulos de la Casa de Aragón, gozaba también de legítimo derecho a dicho trono, de manera que el hecho de que Felipe II hiciera esto tiene mucho más sentido del que pueda parecer, sobre todo cuando se tiene en cuenta que fue bajo su reinado, al igual que lo hiciera Israel bajo el de Salomón, cuando el imperio de España alcanzó su periodo de máxima expansión. El linaje de Felipe II ha sido por tanto, incluyendo a todos sus descendientes, el mayor linaje sionista de todos los tiempos. La afirmación de que el Monasterio de El Escorial está realmente inspirado en el Templo de Jerusalem no es ninguna elucubración, pues es algo bien sabido por los académicos (otra cosa es lo inquietante que ello pueda resultar). Al parecer, el análisis de los bosquejos de la obra revela que su diseño se basó tanto en las descripciones aportadas por la Biblia como en las del historiador fariseo Flavio Josefo (Sabio de Sion). Durante la construcción, el arquitecto de Felipe II no comprendía lo que éste quería, pues su concepto se salía por completo del canon de su época, sobre todo en el mundo cristiano. Claro, ya que no se trataba de un templo cristiano, sino de un templo judeo-masónico. Aun así, las únicas modificaciones apreciables en la apariencia de la estructura fueron cambios meramente inducidos por motivos funcionales, pues a pesar de todo, el monasterio sigue estando evidentemente basado, al menos en lo fundamental, en el templo bíblico. No hay ningún monasterio semejante al de El Escorial en el mundo entero. Un nuevo templo para un nuevo emperador. El “salomonismo” es un elemento presente de manera constante en él, e incluso da nombre a una corriente artística surgida durante la época de Felipe II. El Monasterio de El Escorial, tan majestuoso, es el mayor templo sionista del mundo. En la parte principal de la biblioteca del monasterio se encuentra un enorme fresco que retrata a Salomón con la reina de Saba. En la puerta principal del monasterio encontramos dos grandes estatuas representando a los reyes David y Salomón. Pero lo que probablemente constituya la prueba irrefutable del papel de la Corona de España como la principal dinastía sionista, es el hecho de que en 1559, dos años antes del comienzo de la obra de El Escorial, el artista flamenco Lucas de Heere pintó un cuadro que actualmente se encuentra en la Catedral de San Bavón de Gante, al norte de Bélgica, entonces parte de Flandes y por ende perteneciente a la Corona de España, zona que hoy se ve atestada de “judíos”, para un capítulo de la Orden del Toisón de Oro, la cual habría sido fundada por el Priorato de Sion, donde éste retrató a Salomón recibiendo en su palacio a la reina de Saba. Lo llamativo es que este Salomón tiene la cara de Felipe II. En el marco del cuadro aparece escrito en latín que la reina de Saba se sorprendió al descender desde la colina… a Sion. Más abajo, de Heere le dedica el cuadro a Felipe II, diciendo de él que era tan sabio como Salomón. Esto también pone el acento en la íntima relación entre la monarquía española y el priorato, pues según la inscripción del marco Felipe había formado parte del conciliábulo, confirmándose así mi teoría. Pero aún hay más, pues la zona sobre la que fue construido el monasterio es tomada por la tradición como un portal infernal. En él, Felipe II se rodeó de toda clase de ocultistas, magos, alquimistas y nigromantes (Sabios de Sion) en busca de un conocimiento que le permitiese aumentar su poder. No resulta por tanto nada descabellado a la luz de los hechos declarar que Felipe de Asturias, nombrado así por su salomónico ancestro, llegará a ser el nuevo Rey de Sion, es decir, de Babilonia. Mucha gente lleva tiempo preguntándose a qué viene que el príncipe se esté dejando esa misteriosa barba. Yo se lo diré: es una barba salomónica, una barba de Sabio de Sion.

El Escorial: el mayor templo sionista del mundo. El nido de la serpiente.

– Monasterio de El Escorial. Réplica del Templo de Salomón y principal centro satánico del mundo.

Retrato de Salomón y la reina de Saba en El Escorial. Felipe II era un sionista.

– Biblioteca de El Escorial. Retrato del rey Salomón con la reina de Saba.

Ni Cristo, ni Pedro. Salomón y David.

– ¿Quién custodia la puerta del Monasterio de El Escorial? Los mismísimos David y Salomón.

Felipe II tenía relación con el Priorato de Sion.

– En este cuadro de la sionista Orden del Toisón de Oro, Felipe II es retratado como el rey Salomón.

Llegamos pues a la aterradora conclusión de que el Nuevo Orden Mundial mesiánico está a punto de llegar. Todo comienza en Siria. Los últimos reductos de Palestina que impiden la instauración del Gran Israel tienen los días contados. El destino de la humanidad pende de un hilo, y todo va en lo que suceda en los próximos 9 meses en Jerusalem Este. Después, al caos en Oriente Medio sucederá la imposición de un nuevo régimen en la zona con la caída económica de los USA. Mientras tanto, el nuevo Papa Bergoglio se encargará de reformar la Iglesia de tal manera que logre acercarla a una doctrina herética desde el punto de vista católico que integre la creencia en un posible retorno de Jesucristo para luego hacer pensar que éste se habría dado en la figura de Felipe de Borbón. Alguno creerá que es inverosímil pensar en una nueva religión de carácter neocristiano que domine el mundo, pero yo le diré que no debe subestimar el poder de la peligrosa combinación de desesperación y oportunismo. Lo que está a punto de suceder puede llevar a la humanidad a un grado de enajenación en el cual asuman cualquier tipo de tesis redentora, por delirante que ésta pueda llegar a ser, y una imagen tan arquetípica para la sociedad occidental como “la Segunda Venida de Cristo” en cumplimiento de su “promesa” podría ser un arma muy efectiva para postrar a la plebe a sus pies. No olvidemos que a pesar de todo, la Iglesia Católica, aunque no lo parezca, tiene un ejército de fanáticos diseminados por todo el mundo. El amor con el que masas gregarias se aproximan inexplicablemente a un señor del que nada saben sólo porque va de blanco es tan sólo la otra cara del fundamentalismo violento. Como dijo Maquiavelo, la religión es uno de los principales instrumentos de manipulación de la sociedad. Por eso, a pesar de que haya de ser Felipe quien consagre el triunfo del mal, Bergoglio será el verdaderamente peligroso. Él traerá la “abominación de la desolación” como Falso Profeta que es. Todo ello para gloria “del Señor”, de Baal. Pero yo he venido aquí para decir que Babilonia está destinada a perecer incluso antes de su apogeo, pues su propia naturaleza es autonegadora. De verdad vienen buenos tiempos, aunque no lo parezca, a pesar de que la victoria no esté garantizada. Debemos trabajar con premura para evitar a toda costa que Israel se salga con la suya, para denunciar a los americanos por su guerra criminal, por abrir todos los pozos del poder y que la verdad salga a la luz. Debemos oponernos a Roma, debemos condenar a Bergoglio, debemos denunciar a Felipe, debemos acabar con los “Agentes del Señor en la Tierra”, que abusan, maltratan, y asesinan a niños impunemente, tanto rabinos hasidim como arzobispos católicos. Por ende, he venido aquí para anunciar que ha caído, ha caído Babilonia.

Enlace.

Felipe de Borbón es el Anticristo | El Libro de Thot

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