Entrevista censurada al padre de las niñas de Alcasser

Cambio 16
Interior teme desenmascarar la trama
Lunes, 21 de abril de 1997
Emiliano Fernández

P. Usted mantiene que Anglés es, junto con Ricart, el cabeza de turco elegido por una red u organización.
R. En el lugar en dónde se hallaron los cuerpos de las niñas se encontró un trozo de un volante de ingreso en la Seguridad Social de Anglés. Y en un chalet de Villamarchante (Valencia) donde se dice que se refugió Anglés [durante su huida] también se encuentran unas fotografías de Anglés. Es decir, que por donde va pasando va dejando un rastro de fotos, documentos… Anglés y Ricart son los transportistas, los que las entierran. No creo que Anglés llegara a contribuir directamente a la muerte de las chicas.
P. No se han encontrado pelos ni fibras de Anglés, ni en los cuerpos ni en la casa abandonada donde se dice que ocurrieron los hechos.
R. No se han encontrado rastros de Anglés, pero de Ricart tampoco. No hay nada en los 5.000 folios del sumario. Ricart pienso que no participó casi nada o nada en los hechos. Ha firmado unas declaraciones dirigidas por alguien. Y en la casa abandonada donde dicen que ocurrió todo sólo se ha encontrado un pendiente de mi hija. Nada de pelos, sangre o fibras. Las niñas nunca han estado allí. Anglés tampoco. La misma gente que dejó el caminito de volantes y fotos de Anglés puso el pendiente.
P. ¿Y Ricart está dispuesto a cargar con los tres crímenes?
R. Le han amenazado con hacerle la vida imposible en la cárcel, le han leído las cartilla de todos sus delitos pendientes. Las niñas estaban muertas y enterradas, y el cuerpo de élite de la Guardia Civil lo sabía.
P. Desde antes de que fueran encontradas.
R. Sí. Esperaban a que pasara el tiempo.
P. ¿Qué le hace pensar eso?
R. Yo vivía con ellos el día a día de la búsqueda. Si hay un ansia por buscar, por saber, se nota. Y cuando hay apatía, también se nota. Ahora sé que el plan era poner a las niñas en un lugar en donde se le pudiera cargar el muerto a alguien. Por eso las cambiaron de fosa.
P. Eso explicaría que la tierra adherida a los cadáveres no sea de la fosa.
R. Efectivamente. Además, según la Guardia Civil, a las niñas las ejecutan a pie de fosa. Pero no hay ni una gota de sangre en el lugar. ¿Sabes lo que dice el teniente coronel Carrascosa? Me lo dijo delante del ministro Jaime Mayor Oreja: «Es que llovió mucho.»
P. ¿Qué cree que ocurrió realmente?
R. A las chicas las convencen para ir a una casa grande donde había una fiesta.
P. ¿Cuántas personas cree que habría en esa fiesta?
R. Eso sería mucho conjeturar. He oído comentarios de que son personas que hacen ese tipo de orgías de sexo y sangre, y que son mucha gente.
P. Usted ha sugerido que para infligir esas heridas hace falta tiempo y más de dos personas.
R. A mi hija le falta una mano, una mano que no se encuentra en ningún sitio; no está. Algunas personas entendidas me han dicho que al final de la orgía, los más fetichistas desembolsan una suma de dinero y se llevan una parte del cuerpo. La mano de mi hija está en el cajón de alguien, que la tiene de trofeo. Pero es que en la mano que le queda, las uñas se las han arrancado, y para arrancarle las uñas a una mano hace falta un instrumento; no se puede hacer con cualquier objeto. Pienso que eso no es obra de Anglés y Ricart, no es obra de unos, como nos han contado, que llegan, cogen a las niñas, las llevan a un huerto, las violan repetidas veces y las matan. No. Las lesiones se han producido con un ensañamiento, un regocijo… y unos materiales, instrumentos determinados que no se llevan en el coche. Las niñas fueron empaladas vivas, así lo demuestran las dilataciones de hasta siete centímetros en sus anos y vaginas. Y les arrancaron los pezones con tenazas.
P. ¿Cuánto tiempo cree que duró el martirio?
R. Quizás seis, siete, ocho o nueve días. Así lo cree el profesor [Luis] Frontela [catedrático de Medicina de la Universidad de Sevilla, que realizó un análisis pericial de los cadáveres a petición de Fernando García]. Tienen cicatrices en las muñecas… y sabemos que una herida no puede cicatrizar en un cuerpo muerto. Cicatrizaron porque estaban vivas.
P. Los informes forenses también han sido causa de polémica.
R. Lo primero que se hace cuando llegan los cuerpos al Anatómico Forense de Valencia es lavar los cadáveres con una manguera, con lo que cualquier prueba se va con el agua. Dejan los cuerpos impolutos, antes de hacer cualquier prueba. El forense que presenta la exhumación observa una gran deformación en la cabeza de mi hija. Luego, en el Anatómico Forense, eso no se detecta. Analizando las fotografías con lupas vimos que el cráneo de mi hija está unido con un alambre a un objeto desconocido. Lo que pone en el informe forense es que, analizados los cuerpos, no se observa ninguna cosa extraña, que la muerte se ha producido por destrucción de centros vitales: un tiro en el cráneo. Pero no hablan de la infinidad de lesiones… Y las ataduras son muy profesionales. Las colgaron del techo con las manos hacia atrás.

Tipo y objeto de las ligaduras, según Frontela

P. Hay 17 pelos que sobreviven al lavado.
R. Luis Frontela me comentó que había 27 en las ropas, que también fueron lavadas. La mayoría de ellos eran púbicos. Pero es que a la autopsia realizada por Frontela asistieron los seis forenses que habían hecho los informes anteriores, para vigilarle. Un documento escrito por Frontela, que tengo yo, muestra que uno de ellos le dijo: “Profesor Frontela, está haciendo una autopsia muy minuciosa, y eso no es lo acordado.” Mi primer abogado, Luis Miguel Romero Villafranca, escondió el documento. Por eso lo eché.
P. Esta supuesta conspiración incluye jueces, guardias civiles, forenses, abogados… Hasta ha acusado a Rafael Vera.
R. La mayoría son manipulados y siguen órdenes. Frontela me comentó que Rafael Vera le llamó y le pidió como favor personal que hiciera un examen minucioso de los cuerpos. Entonces Frontela se personó en el Anatómico Forense de Valencia. Pidió entrar, pero le dijeron que había una contraorden y le impidieron el acceso. A lo mejor fue una treta de Vera: queda muy bien y se sale con la suya.
P. ¿Cree que hay personas poderosas detrás de todo esto?
R. Está claro. Por eso Interior teme desenmascarar la trama. Por eso lo tengo que hacer yo. Es mi cruzada particular.

El dossier de Fernando García en el Ministerio del Interior

En nuestras charlas con Fernando García le preguntamos acerca de sus querellas:

P. Fernando, ¿cuántas querellas tienes?
R. Pues mira, tengo la del juez, la del fiscal, la de Carrascosa, la de los forenses de Valencia, la de Calvé, la de Solana, la de Bermúdez de Castro… y no sé si habrá alguna más por ahí.
P. Y todos esos nombres de gente conocida, ¿de dónde los habéis sacado?
R. En un dossier que yo entregué en el Ministerio del Interior al ministro Mayor Oreja, iban los nombres de Calvé, el ex gobernador de Alicante, Bermúdez de Castro, el productor de películas y otros.
P. Y, ¿qué tienen que ver con el caso? No entiendo muy bien la relación.
R. Pues, me llegó la información de que […] hacía películas snuff.
P. Pero esto, ¿te venía de una fuente fiable?
R. Sí, de la policía.
P. ¿De la policía de dónde?
R. De la policía de Madrid. Habían estado investigando y cuando habían llegado a ellos, una mano poderosa los quitó.
P. ¿Hacían películas snuff?
R. Sí.
P. Pero, ¿con animales o con personas?
R. Con personas.
P. ¿Cuándo supiste esto?
R. Hace tiempo, unos dos años. He estado indagando sobre esto y esta fuente me dijo que […] se había llevado 2.000 kg. de cocaína que eran para quemar. Se la había llevado para él y sus amiguetes. A […] llegué por fuentes diferentes. La policía me dijo que por aquí se organizaban orgías de este tipo y me pasaron unos documentos contándome lo que ellos habían averiguado. Me empezaron a llegar informaciones sobre ciertos personajes de Madrid que tenían historias raras… Entonces ibas casando unas cosas con otras. Por otro lado, algunos periodistas habían investigado a estas personas y se encontraban con esto. Y […] se dedicaba a hacer películas snuff.
Otra fuente me comentó que a una de las niñas del grupo […], del cual producía las películas, la dejó embarazada y tuvo que hacerle un aborto que por poco le cuesta la vida. Hacía “castings” de niñas y abusaba de ellas.
Con toda esta información hicimos un dossier y lo pusimos en manos del ministro Mayor Oreja. Era lo que veía más lógico. Yo creí que me iba a echar una mano.
P. Y qué pasó?
R. Parece que estuvo investigando un tiempo hasta que alguien le dio la orden de abandonar.
P. ¿No supiste nada más?
R. No. Lo que sí supe fue que él había enviado aquí a Valencia para que investigaran qué había de cierto sobre lo que se decía en el dossier… y tengo que decir que uno de sus directores de gabinete me llamó y me dijo: “Tengo que decirle de parte del Ministro que se están investigando en Valencia algunas cosas y hay mucho más de lo que usted nos ha dicho.”
Supe que el Ministro había enviado a un grupo de élite denominado “los Patas Negras” y se pudieron a investigar el dossier, pero les cortaron las orejas a todos. Algo muy gordo hay detrás de todo esto. Hubo alguien que me dijo que el problema que tienen ellos es que es un problema de Estado.
P. ¿Cómo? ¿Por qué un problema de Estado?
R. Hay gente que mata por placer, por dinero y por poder… Para comprar voluntades de gobierno. La técnica que utilizan es invitar a una sesión de esas y grabar a los asistentes… Luego chantajean. Alguien me dijo que en la embajada de […] tenían cogido a uno que había participado en una de estas orgías de sangre y muerte.
Después me puse en contacto con el General de Información de Servicios Especiales de la Guardia Civil, el general Muñoz. Le di una copia del dossier y le conté además otras cosas que yo sabía. Le dije que en los papeles de CESID estaba el nombre de mi hija.
P. ¿En los papeles del CESID?
R. Sí, porque el CESID estuvo investigando a políticos y descubrió lo que estaban haciendo algunos… En los papeles del CESID está el nombre de las niñas de Alcácer. Cuando le conté esto al General, le pareció que lo que yo le estaba contando era algo del otro mundo… y me prometió que si algo había de cierto en todo esto, iba a salir a la luz. Daba igual que se tratara de D. Fulano que de D. Mengano. Lo que sí tenía claro él es que viendo las diligencias que había hecho la Guardia Civil en el sumario… constituían un delito y que iban a rodar cabezas, pero no de los simples guardias sino de los jefes. Pero todo se quedó en agua de borrajas. Alguien le dijo que se desvinculara del caso.

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2 respuestas a Entrevista censurada al padre de las niñas de Alcasser

  1. anon dijo:

    Al menos podrías citar la fuente de donde lo sacas, que sólo se copia y pega.

    • daarmaa dijo:

      Entrevista censurada al padre de las niñas de Alcasser
      Publicado el 10 abril, 2016 por daarmaa

      Cambio 16
      Interior teme desenmascarar la trama
      Lunes, 21 de abril de 1997
      Emiliano Fernández

      P. Usted mantiene que Anglés es, junto con Ricart…..

      Está puesto. Saludos

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